La respuesta es sencilla: sí, el agua de lluvia es inocua para la salud.
El agua de lluvia es agua evaporada, comparable al agua destilada absolutamente pura. Al pasar por el aire y escurrir sobre las superficies colectoras, la absorción de impurezas es bastante baja. Se han realizado amplios estudios científicos al respecto, como los de Holländer, R. et al. (1996).
Los autores llegaron a la conclusión de que [...] cuando [el agua de lluvia] se utiliza como agua de servicio en el hogar (cisternas de inodoros, lavandería, riego de jardines), el agua de lluvia recogida en cisternas no supone un "riesgo higiénico". [1]
Para el estudio representativo se utilizó un total de 1600 muestras de agua procedentes de 102 cisternas diferentes.
[1] Holländer, R. et al..: Microbiological-hygienic aspects of the use of rainwater as service water for toilet flushing, garden irrigation and laundry. Das Gesundheitswesen, número 5/96, Georg Thieme Verlag, Stuttgart, Nueva York.
En Alemania se consumen unos 120 litros de agua potable por persona y día. La disminución de las reservas regionales de agua subterránea se refleja a veces en el aumento de los precios del agua del grifo.
Como el agua del grifo suele ser de calidad controlada o muy escasa en muchos lugares del mundo, a menudo es sencillamente demasiado mala para muchas aplicaciones sencillas en la vida cotidiana o en la industria. Una alternativa rentable y sostenible a la utilización de las aguas subterráneas y los suministros de agua potable es utilizar el agua de lluvia con la ayuda de un sistema de aguas pluviales.
En esta categoría encontrará todo lo que necesita saber sobre el aprovechamiento del agua de lluvia.