¿Cuánto cuesta el agua del jardín?
El consumo de agua en el jardín puede salir caro rápidamente, sobre todo si hay que regar muchas plantas con regularidad. El agua del grifo tiene unos costes de funcionamiento que pueden oscilar entre 1,50 y 3,00 euros por metro cúbico, según la región. Alternativas como el agua de lluvia o de pozo ofrecen un gran potencial de ahorro. Las cisternas y los barriles de agua de lluvia también pueden ayudar a reducir costes a largo plazo, aunque conllevan gastos iniciales de adquisición. En este artículo, aprenderá a reducir los costes de agua de su jardín y qué soluciones merecen especialmente la pena para su jardín.
Agua del grifo frente a agua del jardín: ¿cuál es la diferencia?
>En muchos países, el agua del grifo es agua potable tratada mediante complejos procesos y controlada periódicamente para cumplir las normas de calidad más estrictas. Sin embargo, este tratamiento y el suministro del agua conllevan unos costes que se reflejan en las tarifas del agua y las aguas residuales. El agua del grifo es, por tanto, bastante más cara que otras fuentes de agua. Cuando se utiliza en el jardín, las plantas reciben agua limpia de forma fiable, pero los costes aumentan rápidamente con el uso frecuente.
En cambio, el agua del jardín no tiene por qué cumplir los requisitos del agua potable. Por eso, muchos propietarios de jardines utilizan agua de lluvia o de pozo para regar sus plantas de forma eficiente. Como las aguas pluviales no van a parar al alcantarillado, no hay que pagar ningún canon. Esto hace que su uso resulte especialmente económico. Además, el agua del grifo puede contener cal y cloro, perjudiciales para las plantas sensibles, mientras que el agua de lluvia es mucho más blanda y favorece el crecimiento.
Si desea utilizar el agua de su jardín para diversos fines, también puede llenar una piscina adecuada con el contador de agua para jardín para registrar con precisión los costes o incluso ahorrarse las tasas de aguas residuales en el caso de una piscina natural con infiltración. Esto le permite combinar diferentes fuentes de agua de forma selectiva y crear una solución sostenible y rentable para regar su jardín.
Así se componen los costes del agua para el jardín
El coste total del agua para el jardín consta de varios componentes que pueden variar en función de la región, el uso y el equipamiento técnico. Además del precio del agua pura, los costes de conexión y los costes adicionales también desempeñan un papel importante. Si quiere ahorrar dinero a largo plazo, debe tener en cuenta todos los factores de coste para poder planificar mejor sus propios gastos. El coste de instalar un contador de agua también puede influir en la factura total, pero a menudo merece la pena, ya que permite controlar el consumo con precisión.
- Precio del agua por metro cúbico: Varía según la región y el proveedor. Por término medio, oscila entre 1,50 y 3,00 euros por metro cúbico.
- Tasas de alcantarillado: Se devenga cuando el agua se canaliza a la red de alcantarillado. Sin embargo, sin un contador de agua independiente, a menudo se calculan automáticamente en función de la cantidad de agua del grifo utilizada.
- A menudo superan los costes del agua pura.
- Costes básicos de la conexión de agua: costes fijos mensuales en los que se incurre independientemente del consumo.
- Costes de utilización del agua de pozo o de lluvia: la compra de una cisterna o un pozo puede resultar cara al principio, pero compensa a largo plazo.
- Contadores y contadores de agua: si son necesarios, se incurre en gastos de instalación y mantenimiento.
Si quieres regar tu jardín de forma eficiente, merece la pena buscar sistemas sostenibles que utilicen agua de lluvia o de pozo. Así no sólo reducirás los costes de funcionamiento, sino que invertirás a largo plazo en una solución respetuosa con el medio ambiente.
Una cisterna para el agua del jardín
Una cisterna es una forma sencilla y sostenible de reducir considerablemente los gastos de agua en el jardín. Después de la compra única, no hay gastos corrientes, ya que el agua de lluvia se recoge gratuitamente. Esta agua puede utilizarse para el riego y sustituye a la costosa agua del grifo. En muchos municipios, el uso de agua de lluvia también elimina los cargos por aguas residuales, ya que el agua no termina en el sistema de alcantarillado. Quien se plantee si merece la pena instalar un contador de agua para el jardín debe tener en cuenta que ambos sistemas juntos pueden ofrecer una solución eficaz y económica.
Además, el uso de una cisterna fomenta el uso consciente y sostenible de los recursos naturales. El agua de lluvia es gratuita, conserva las reservas de aguas subterráneas y puede servir de valioso suministro durante los periodos secos. Muchas autoridades locales apoyan la instalación con subvenciones o desgravaciones fiscales. A largo plazo, invertir en una cisterna merece la pena, ya que reduce la dependencia del aumento del precio del agua y, al mismo tiempo, protege el medio ambiente. Esto significa que usted se beneficia doblemente, gracias a la reducción de costes y al riego sostenible de su jardín.
Ventajas y desventajas de utilizar agua de lluvia para el jardín
El uso del agua de lluvia ofrece muchas ventajas para regar el jardín, pero también conlleva algunos retos. A continuación encontrará un resumen de los puntos más importantes que le ayudarán a decidir si esta forma de utilización del agua es adecuada para su jardín. Si además instala un contador de agua para el jardín, podrá controlar con precisión el consumo del agua recogida y aumentar aún más la eficiencia. El agua de lluvia es una alternativa ideal si desea utilizar el agua de su jardín de forma más sostenible y rentable.
- Ventajas:
- Ahorra costes de agua y aguas residuales
- Respetuosa con el medio ambiente y sostenible
- Agua blanda y respetuosa con las plantas
- Independencia de la escasez de agua potable
- Desventajas:
- Costes de adquisición de cisterna o barril de lluvia
- Espacio necesario para los sistemas de almacenamiento
- Necesidad de mantenimiento del sistema
- Disponibilidad limitada en veranos secos
Aunque al principio la compra conlleva costes, las ventajas superan a los inconvenientes a largo plazo. Utilizando el agua de lluvia, puede crear un suministro sostenible e independiente para su jardín que proteja tanto el medio ambiente como su bolsillo.
¿Cuánto dinero se ahorra utilizando agua de lluvia?
El consumo anual de agua en el jardín depende del tamaño de la zona y del tipo de plantación. Por término medio, se necesitan entre 60 y 120 litros por metro cuadrado para regar suficientemente los arriates, el césped y las plantas. Para un jardín de unos 500 metros cuadrados, los costes anuales pueden ascender rápidamente a entre 150 y 400 euros si se utiliza agua del grifo. Esta suma demuestra que sistemas alternativos como el aprovechamiento del agua de lluvia pueden amortizarse rápidamente.
El uso de agua de lluvia puede reducir los gastos de agua corriente hasta en un 100%. En función de la cantidad de precipitaciones y del tamaño del depósito de almacenamiento, se puede cubrir la totalidad de las necesidades del jardín sin tener que utilizar agua potable adicional. Esto le permite beneficiarse de una notable reducción de los costes de funcionamiento y, al mismo tiempo, proteger el medio ambiente.
Aunque la compra de una cisterna supone inicialmente una inversión, a largo plazo resulta rentable. Un sistema de alta calidad se amortiza en pocos años. A lo largo de los años , se pueden ahorrar varios miles de euros. Con un sistema de aprovechamiento de aguas pluviales bien planificado, puede crear una solución duradera y sostenible que resulte rentable tanto económica como ecológicamente.
Ahorrar agua y dinero de forma eficiente
Si quieres reducir costes a largo plazo y utilizar el agua de forma eficiente, debes planificar cuidadosamente la utilización del agua de lluvia. Es fundamental elegir el tamaño adecuado de la cisterna en función de la superficie del jardín y la cantidad media de precipitaciones. Es igualmente importante invertir en filtros y bombas de alta calidad para garantizar que el agua recogida pueda bombearse de forma limpia y fiable. El riego por goteo permite controlar la cantidad de agua para que se pierda menos y las plantas reciban un suministro óptimo.
La instalación de ayudas técnicas también puede contribuir a un mejor control. Si se instala un contador de agua en el jardín, se puede vigilar de cerca el consumo y ajustar los tiempos de riego en consecuencia. En muchas regiones, también hay programas de subvenciones que ofrecen ayuda financiera para la compra de cisternas o sistemas de agua de lluvia. Aunque la inversión inicial es más elevada, se amortiza varias veces a lo largo de los años, ya que se reducen considerablemente tanto los gastos de agua como los de aguas residuales.
El agua de lluvia ahorra costes y protege el medio ambiente
El agua del grifo del jardín puede encarecerse rápidamente debido a las tasas de agua y aguas residuales, por lo que la utilización de agua de lluvia es una alternativa barata y respetuosa con el medio ambiente. Una cisterna bien planificada puede ahorrar costes considerables a largo plazo, aunque la inversión inicial sea algo mayor. Las ventajas superan claramente a los inconvenientes, ya que te beneficias de unos costes de funcionamiento más bajos, un uso más sostenible de los recursos y una mayor independencia de los precios del agua potable. Si además instala un contador de agua para el jardín, podrá controlar su consumo de forma selectiva y aumentar aún más el potencial de ahorro. Con la estrategia adecuada y unos sistemas de riego modernos, puede ahorrar varios cientos de euros al año y contribuir de forma importante a la protección del medio ambiente.